Lecturas imborrables (off topic)

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Sé que esta entrada se escapa de la temática de este blog pero si un amigo te pide un favor lo haces y no preguntas.

Así que aquí os dejo unas reflexiones o memorias sobre aquellas lecturas que, sin ánimo de postureo, de una manera más inconsciente y emocional, han dejado una huella imborrable en la fomación de mi persona. Sin más preámbulo ahí va el texto:

En lo que podría llamarse un afectuoso “atraco” virtual @TorrasLuis me emplaza a dar cuenta de mis Lecturas imborrables. Un repaso en toda regla en lo que se refiere a las lecturas y libros que más impacto emocional o intelectual me dejaron. Una mirada atrás sin ira y sin nostalgia en lo que se refiere a tiempos de lecturas pasadas, haciendo uso únicamente de la memoria. Complicado aunque lo intentaré. De hecho sólo voy a incluir aquellos que inconscientemente me vienen a la memoria así que no aparecerán los integrantes del canon comúnmente  aceptado.

En mi casa, una casa de una familia muy humilde, siempre tuve el acceso a la lectura desde que tuve uso de razón.  Mis padres (inmigrantes) con una formación muy muy limitada siempre fueron conscientes de que querían que sus hijos accedieran a la cultura que ellos no habían tenido/podido. Parece un cliché creado por Gabriel Rufián pero no lo es 🙂

El primer libro que recuerdo es uno titulado “Cómo y Por qué de la arqueología” dirigido a niños: ciudades perdidas de los mayas en la selva, el Egipto de los Faraones, Micenas,… todo un aliciente para un crío. Lo siguiente fueron los emocionantes libros de Emilio Salgari sobre “Sandokán”. “Los exploradores del Meloria”. La colección de Karl May sobre Old Satterhand y Winnetou. Julio Verne con “La Isla Misteriosa” en una edición estupenda del Círculo de Lectores del cual mis padres eran socios. Combinado eso sí con las aventuras de los Cinco de Enyd Blyton.

Más tarde, de adolescente, me hice socio de la biblioteca de la asociación de vecinos de mi barrio, donde yo prácticamente hacía y deshacía a mis antojos. Aquí descubrí a los grandes: Alejandro Dumas “Los Tres mosqueteros”, “Veinte años después” y “El Vizconde de Bragelonne”. Stevenson con “La Isla del Tesoro” (¡grande!). Autores heterodoxos de Sci-Fi como Fredric Brown y Stanislav Lem. Asimov y su trilogía de la Fundación, etc. No me quería olvidar de Lovecraft y su círculo.

Era el momento de mis lecturas adolescentes Recuerdo especialmente “El otro árbol de Guernica”  de Luis de Castresana que leí como cuatro veces y “Estado de Alarma” de March Rascovich sobre un conflicto entre la URSS y USA en el mar del norte con un submarino. Sí, era un poco freaky…

“La Ilíada”, el LIBRO por excelencia. “Mi familia y otros animales” de Gerald Durrell que me hizo sentir un miembro más de aquella extravagante familia y sus aventuras en Corfú. “El Señor de los Anillos” de Tolkien. Los poetas malditos franceses, “Las Flores del Mal” de Baudelaire.  JK Huysmans, Verlaine, etc. Más tarde Orwell “1984”, Aldous Huxley “Un mundo feliz”. También Jack Kerouac y “On the road”. “Yo Claudio” y “Claudio el Dios” de Robert Graves.  Edward Gibbons “Historia y decadencia del Imperio romano”.  Montaigne y Albert Camus.

De mi etapa universitaria poco he de decir aparte de mis simpatías por March Bloch uno de los pocos historiadores con “skin in the game” y que luchó por sus ideas hasta el final “Apología para la historia o el oficio de historiador” , “La Sociedad feudal” y “La Extraña derrota”. El aburrimiento que me causaba Pierre Vilar comparado con  la adoración profesada por el claustro y la  ortodoxia marxista universitaria.

Walter Benjamin “La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica”.  “El Gen Egoísta” de Richard Dawkins (el libro de ciencia que más me ha influido) junto con “La Tabla Rasa” de Steven Pinker. “La Estructura de las Revoluciones Científicas” de TS Kuhn y su contraparte Popper “La Sociedad Abierta y sus enemigos”. “Historia de un Estado clandestino” de Jan Karski miembro de la resistencia polaca.

No quiero extenderme más puesto que ya empiezo a racionalizar y estructurar mis recuerdos pero no sin antes apuntar algunos de las lecturas que estaban a punto de quedarse en el cajón y que son de los pocos que me han hecho soltar alguna lágrima mientras los acababa: “El Peor viaje del mundo” de Apsley Cherry-Garrard  y “El enamorado de la osa mayor” de Sergiusz Piasecki.

 

Espero no haberme extendido demasiado aunque si te soy sincero esa era mi intención pues solamente quería dar testimonio de esas lecturas más propias de una educación sentimental y sin apoyarme en la visión de  libros que tengo en las estanterías de casa ya que si lo hiciera me sentiría como si me estuviera haciendo trampas al solitario.

PD. Me olvidaba de algunas autores y libros importantes: Sir Steve Runciman y su monumentales “Historia de las Cruzadas”, “La Caída de Constantinopla”. Dashiell Hammet y Raymond Chandler. Chester Himes. Theodor Mommsen y su “Historia de Roma”. Flavio Josefo y “La Guerra de los Judíos”.

 

 

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